Author - Pablo Morales Andreau

VOZ LOCAL – BAIKONUR (¿KAZAJISTÁN O RUSIA?)

SOYUZ 0443

1) Contanos cómo te llamas y en donde vivís.

Me llamo Nurlybek Meyrambekovich, tengo 30 años y vivo en Baikonur, a pocos minutos del mítico cosmódromo de Baikonur.

NURLYBEK BAIKONUR

Nurlybek Meyrambekovich

2) ¿Qué te gusta hacer en el tiempo libre?

Jugar fútbol.

3) Vos haces muchas cosas y tenes un trabajo interesante, por favor contame sobre tu trabajo.

Sí, yo fui paracaidista, soldado de la marina y de las tropas aerotransportadas.

4) ¿Algunas palabras sobre su ciudad?

¡Yo amo mi ciudad, es mi ciudad natal! La población es de 50 o 60 mil personas. La gente aquí, trabaja principalmente en el cosmódromo donde arman los cohetes y los lanzan.

5) ¿Qué hace el estado por la ciudad?, ¿Qué hacen los políticos para mejorar la infraestructura?

¡Prometen mucho, pero no hacen nada! Baikonur es una ciudad cerrada, y el cosmódromo de Baikonur en general es un territorio cerrado. El lugar está alquilado por Rusia por 50 años. Aquí las reglas y las leyes son rusas.

¡Aquí el estado de Rusia hace todo, el estado de Kazajistán no hace nada! ¡Las leyes kazajas aquí no existen, solamente fuera de la ciudad!

La ciudad es como si se hubiera quedado en el medio de todo…

Los policías, fiscales, jueces e incluso las escuelas y los jardines de infantes – todo es ruso. ¡Nosotros estamos en el territorio de Kazajistán pero con las reglas y las leyes de otro país!

6) ¿Alguna vez sucedió algo fuera de lo común en Baikonur?

En el 2013 se cayó un cohete de carga. Los expertos rusos describieron la situación como alarmante y enfatizaron los “altos niveles de toxicidad”, pero los expertos kazajos, en su informe escribieron que no (!), que todo estaba normal, que ¡no había ningún peligro!.

Los policías llevaban las máscaras antigás puestas, no se permitía prender aires acondicionados. Ese día, a los niños no se les dejó ir a la escuela.

 

Nurlybek Meyrambekovich

2017

Baikonur town 0535

Esta calle peatonal se llama Arbat. Es un lugar muy concurrido e importante en términos de interacción social.


1) Мне 30 лет. Я живу в Байконуре, рядом с легендарным Байконуре.

2) Чем вы любите заниматься в свободное время?

Играть футбол.

3) Вы много чем занимаетесь, у вас очень интересна работа, расскажите пожалуйста о ней?

Да я был парашютистом, морским пехотинцем и десантником.

4) Несколько слов  о своем городе?

Я люблю свой город, это мой родной город! Население 50-60 тысяч человек. В основном люди здесь работают на космодроме , где собирают ракеты, проверяют и запускают их.

5) Что государство и люди делают для города? Для улучшения инфраструктуры?

Обещают много, но ничего не делают! Байконур, закрытый город, а космодром Байконур это вообще закрытая территория! Это место арендовано Россией на 50 лет. Здесь правила, законы Российские. Здесь государство  российское все делает , казахстанское ничего не делает! Казахстанские  законы здесь не существуют, только за территорией города! Город как бы остался между… Полицейские, прокуроры, судьи и даже школы и детские сады – все Российское. Мы на территории Казахстана, но с правилами и законами другой страны!

6) Расскажите случалось ли что-то необычное?

В 2013 году упала ракета, российская экспертиза выявила «повышенную вредность», а казахстанская, в отчете написала, что нет (!), все нормально, никакой угрозы нет! ( и это они говорят, когда ракета взорвалась!). Вся полиция ходила в противогазах, не разрешали включать кондиционеры. Детей не пускали в школу.

 

Сахиев Нурлыбек Мейрамбекович.

2017

VOZ LOCAL – KAZAJISTÁN

KZ YAHARA

Por su superficie, Kazajistán es el noveno país más grande del mundo.

En el oeste posee costas en el mar Caspio y en el este se limita por el macizo de Altái.

Los kazajos son un pueblo bondadoso y hospitalario dispuesto a brindarle a la visita lo mejor de lo que tengan.

Antes de integrarse al Imperio Ruso los kazajos eran un pueblo nómade cuya actividad principal fue la ganadería. Los animales jugaban un papel muy importante en la vida de cada kazajo.

Nuestros ancestros vivían en las hermosas yurtas hechas de fieltro. Estas casas portátiles no dejan entrar el frio en el invierno y en verano mantienen el interior tan fresco como en la costa del rio. Todos los detalles de la yurta estaban adaptados a las duras condiciones climáticas de las estepas de Kazajistán.

Los kazajos tenían a los akyns (poetas), jirau (inventores de mitos) que relataban las leyendas antiguas de los nómades que se transmitían de boca en boca, de generación en generación.

Los niños kazajos tenían que saber cabalgar desde la infancia. En realidad, la cabalgata también es una especie de deporte. No cualquiera puede viajar a caballo durante un tiempo prolongado. Uno de los principales beneficios de cabalgar es tener la espalda erguida, el cuerpo resistente y en forma.

Tenemos un juego tradicional llamado Kokpar, en el cual los jugadores tienen que levantar del suelo el cuerpo de un cordero muerto y llevarlo a su territorio luchando con los oponentes. Van a estar de acuerdo conmigo en que no cualquiera puede levantar el cuerpo entero de un cordero mientras monta un caballo.
Después de obtener la independencia en el 1991, Kazajistán empezó a desarrollarse vertiginosamente. Nuestro presidente trasladó la capital a Astaná, en el centro de Kazajistán, donde vivo con mi familia actualmente. Astaná es una ciudad joven y hermosa. ¡Vengan a visitarnos!

También pueden visitar Almatý, es una ciudad rodeada de montañas altas en donde todo siempre es verde y en el invierno se puede esquiar en el centro recreativo de esquí “Chimbulak”.

Tenemos un plato nacional típico llamado “beshparmak”, que significa cinco dedos. Se prepara con carne más fideos anchos y planos. La clave de ese plato es el “kazy”. Kazy es la carne de caballo preparada de forma similar al charqui. Quién no haya probado kazy se pierde algo muy bueno.
En general, la carne de caballo se considera la más pura y dietética en comparación con otros tipo de carne. Créanme, los kazajos saben de carne, incluso a veces dicen bromeando que los kazajos ocupan el segundo lugar en el ranking mundial de los comedores de carne, después de los lobos (chiste).

Hay mucho más para escribir sobre los kazajos, pero no los quiero cansar, si tienen preguntas háganlas, vengan de visita, siempre vamos a estar contentos de recibirlos.
Suerte para todos!

 

Zhanar Yаnаrа

2017


Казахстан является девятой страной по площади в мире.
Она омывается на западе Каспийским морем, с востока ограничена Алтайскими горами.
Казахи очень добрый и гостепреимный народ, готовый предоставить гостям все самое лучшее, из того что у них есть.
До слияния с Российской империей, казахи были кочевым народом, основным занятием которых было скотоводство, скот играл очень важную роль в жизни каждого казаха.
Наши предки жили в красивых юртах из войлока, которые зимой не пропускали холод, а летом внутри было прохладно словно на берегу реки, все детати юрты были приспособлены к суровым климатическим условиям степей Казахстана.
У казахов были акыны (поэты), жырау (сочинители мифов) которые пересказывали древние сказания кочевников которые передавались из уст в уста, из поколения в поколение.
Казахские мальчики должны были с детства уметь скакать на лошади, на самом деле езда верхом это тоже своего рода вид спорта. Не каждый может долго время путешествовать верхом, один самых главных плюсов езды верхом, это прямая осанка, подтянутое тело, и выносливость.
У нас есть традиционная игра, кокпар, где игроки должны поднять с земли тушу барана и перевезти на свою территорию через противников, согласитесь не каждый сможет сидя на коне поднять целую тушу
После получения независимости в 1991 году, Казахстан начал стремительно развиваться, наш президент перенес столицу в Астану, город в центральном Казахстане, где мы и проживаем в данный момент, Астана это молодой, красивый город. Приходите в гости
Также можете посетить Алматы, город окруженный высокими горами, где всегда зелено, а зимой можно покататься на лыжах на горнолыжном курорте Чимбулак.
У нас есть национальное блюдо – бешпармак, что означает пять пальцев. Готовится он из мяса и теста, и самое главная фишка этого блюда, это казы.
Казы это своего рода валеное мясо из конины, очень вкусное. Кто не пробовал казы, тот многое потерял
Вообще конина считается самым чистым, диетическим мясом, в отличие от других видов мяса, поверьте мне, казахи знают толк в мясе, потому как по шутке даже говорят, что казахи занимают второе место по поеданию мяса во всем мире, после волков (шутка)
Можно еще многое написать о казахах, но не буду вас утомлять, если будут вопросы, задавайте, будьте нашими гостями, мы всегда будем рады
Удачи всем!

 

Жанара

2017

Argentinos rompen estereotipos sobre los rusos tras viaje al país

IMG_5188

Tres jóvenes argentinos cuentan sus experiencias de viaje por Rusia. Tratan de cuestionar algunos de los estereotipos más habituales y de dar una imagen más real de cómo vive la gente.


Pablo Morales Andreau, psicólogo de 31 años, vivió seis meses en Rusia y viajó por numerosas ciudades del país. Actualmente escribe un libro en el que relata su experiencia. “La idea principal es romper con los estereotipos y también crear conexiones y lazos de amistad entre culturas aparentemente lejanas”, explica en diálogo con RBTH.

 Pablo Morales Andreau. Fuente: Archivo personalPablo Morales Andreau. Fuente: Archivo personal

Recuerda que le sorprendió la cantidad de nacionalidades que hay en Rusia, donde habitan más de 180 pueblos. Recuerda que muchos le decían que eran rusos, o sea los ciudadanos del país, pero al mismo tiempo subrayaban su origen étnico: tártaro, udmurtio, baskir… “Me encontré con una gran diversidad de culturas, que no sabía que existían. Me sorprendió mucho”, confiesa Pablo.

Existen muchos mitos y estereotipos sobre los rusos. Se dice que son muy tímidos, serios, violentos y borrachos pero muchos de ellos no tienen nada que ver con la realidad. “No toda la gente toma alcohol en Rusia”, dice Pablo, recordando como fue invitado a una fiesta con otro argentino y ningún ruso tomó vodka.

Lago Ala-Kul, Kirguistán. Fuente: Pablo Morales AndreauLago Ala-Kul, Kirguistán. Fuente: Pablo Morales Andreau

“También me gusta que la mayoría de la gente sabe tocar un instrumento. En todas las ciudades rusas, no solamente en las grandes, hay un teatro de ópera y ballet”, continúa Pablo, que recomienda aprovecharse de los accesibles precios “para ver un espectáculo de primer nivel”.

La supuesta frialdad de los rusos es otro mito que cuestiona. “Descubrí que en Rusia la gente no es muy amable con los desconocidos pero una vez que te conocen… se rompe esa barrera y se hacen amigos tuyos”, dice Pablo. “Hay una frase que dice que los rusos son como un coco, muy duros por fuera pero una vez que entras, son muy dulces. Creo que es acertado. Son personas muy amables y súper cálidas”.

Fuente: Pablo Morales AndreauClub de español en San Petersburgo. Fuente: Pablo Morales Andreau

Cuenta también cómo los rusos no suelen sonreír a las personas desconocidas ya que lo consideran algo no verdadero. “En una empresa como McDonald’s los empleados tienen que sonreír aunque no quieran. Pueden estar cansados o tener un mal día, por lo que la sonrisa es falsa. Mientras que una sonrisa rusa es verdadera. Van a sonreír solamente si lo sienten y no porque alguien les diga que tienen que hacerlo”, afirma Pablo.

Fuente: Pablo Morales AndreauNiña en las afueras de Dushanbé, Tajikistán. Fuente: Pablo Morales Andreau

Pablo viajó mucho por Rusia. Estuvo en Chechenia y visitó Crimea. Habló mucho con los habitantes de la península, investigó y afirma con certeza que la mayoría de la población de la península eligió ser parte de Rusia. “Tuve la oportunidad de entrevistar a las personas y puedo decir que el 98% de la gente con quien hablé está a favor de ser parte de la Federación de Rusia”, afirma.

Fuente: Pablo Morales AndreauKirguistán. Fuente: Pablo Morales Andreau

Asegura que hubo muchos cambios: aumentó el sueldo, mejoró la economía y se invirtió mucho dinero en reconstruir la península. “Pienso que hubo una mejora de la calidad de vida de la población de Crimea y la mayoría de la gente está de acuerdo con los resultados del referéndum”, concluye Pablo. Para leer más sobre sus viajes y experiencias visite su página web.


Florencia Swartzman es escritora, bloguera y fotógrafa de viajes. Comparte con Pablo su entusiasmo por Rusia. Coincide con él en que “los rusos parecen fríos cuando recién se conocen pero cuando uno ya tiene un poco más de contacto, se abren muchísimo. A los tres días ya te invitan a comer con toda su familia. Son polos opuestos. Cuando uno ya tiene cierta confianza es otro mundo, totalmente”.

Florencia Swartzman en la Plaza Roja. Fuente: Archivo personalFlorencia Swartzman en la Plaza Roja. Fuente: Archivo personal

“Encontré muchas más similitudes entre argentinos y rusos de lo que me imaginaba, más que nada en la forma que socializar la gente”, cuenta Florencia a RBTH. Según ella, la principal diferencia sería que los rusos tardan un poco más en romper el hielo. Sin embargo, su experiencia con el alcohol fue diferente a la de Pablo. Ella cree que “el vodka conecta de la forma como nosotros, los argentinos, nos juntaríamos a tomar una cerveza. Se juntan para tomar vodka o cerveza artesanal y hablan de la vida, de las cosas que les pasan, de lo que sienten, de lo que piensan. Eso es algo que a veces en otras culturas no está. Me recuerda a las formas que tenemos los argentinos. Y también la pasión que ponemos en lo que decimos y en lo que sentimos. Me parece que es una similitud muy presente”.

Fuente: Florencia SwartzmanFuente: Florencia Swartzman

Florencia asegura que los rusos que no hablan español o inglés hacen muchas veces todo lo posible para saltar la barrera idiomática. “A veces si estás en otro país y si las dos personas no hablan ningún idioma ya está, pero los rusos te integran en su grupo de amigos. Vos no entendés nada pero te sentís integrada como que ellos tienen ganas de que estés allí. Yo lo sentí así”, dice.

Fuente: Florencia SwartzmanFuente: Florencia Swartzman

Confiesa que siempre había soñado con Rusia. “Es un país que me llama muchísimo la atención. No entiendo bien por qué. Sobre todo me interesan la gente y el idioma. No me pasa con ningún otro país. Hace cinco años que estoy viajando por más de 45 países. Siento que a veces los rusos no se dan cuenta del hermoso país que tienen”, finaliza Florencia. Para saber más acerca de sus viajes se puede leer su blog.


Martín Gorojovsky, tiene 32 años. Es un periodista y estudiante de historia que estuvo en la región de Krasnodar, en el sur de Rusia, en septiembre del años pasado. La primera impresión que tuvo en el aeropuerto de Krasnodar que es muy parecido a algunos lugares del interior de Argentina, tanto por el paisaje como por la tranquilidad.

Martín Gorojovsky. Fuente: Archivo personalMartín Gorojovsky. Fuente: Archivo personal

Coincide en que sobran los estereotipos sobre Rusia. “Suelen decir que los rusos son muy melancólicos, muy tristes. No me pareció así. La gente es muy amable, muy cortés. Quizás un poco más formal que los argentinos. Acá es común saludarse con un beso en la mejilla, allá estrecharse la mano”, comenta a RBTH. “Tampoco vi que la gente estuviera tomando mucho, más o menos como en Argentina”, agrega.

“A veces se dice que los rusos son antidemocráticos pero conversando entendí que la gente piensa de manera muy diferente. Hay gente que simpatiza con el presidente Putin, otros dicen que les gustan algunos aspectos de su política, otros afirman que no tanto. También hay opiniones divididas respecto a la historia”, cuenta Martín. Según él, lo que más se ve es la imagen de Putin como un hombre duro y, por lo tanto, muchos piensan que los rusos son iguales a su presidente. Además, como se ve en las películas de la Segunda Guerra Mundial los rusos aguantan todo de una manera sobrehumana. “Me pareció que Rusia no es tan diferente a la Argentina. Me sentí muy cómodo”.


 

*Articulo publicado por Russia Beyond The Headlines:  http://es.rbth.com/internacional/america_latina/2017/03/17/argentinos-rompen-estereotipos-sobre-rusos-tras-viaje-al-pais_721743

Mini-documental MI VIDA EN RUSIA

Yo y San Petersburgo 3110

Tuve el agrado de participar de la popular serie “MI VIDA EN RUSIA” de Ricardo Marquina Montañana y aquí les comparto el video. Fue muy divertido hacer el video y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para difundir mi proyecto y lo que estoy haciendo.

Gracias a tod@s y espero que disfruten de estas hermosas imágenes de San Petersburgo y su gente.

Mi primer charla en TEDx Corrientes 2013

TEDx Corrientes 2013 creo

Tuve el honor de participar en las charlas de TEDx Corrientes y de compartir algunas ideas que valen la pena.

Me alegré mucho cuando me seleccionaron para dar una charla, y al mismo tiempo, recuerdo que me pregunté mil veces si yo era la persona indicada para ser parte de un evento de tal magnitud. Ahora que lo pienso, lo lindo de las charlas de TEDx es que no solo hay genios y gente fuera de serie, sino también personas comunes que -con éxitos y fracasos- tratan de mejorar el mundo.

MUSEO DE LA COSMONÁUTICA (Moscú)

Museo de la Cosmonautica Moscu

Desde pequeño siempre me interesó el espacio y la exploración espacial. Ya estando en la primaria uno de mis sueños era ser astronauta -al mismo tiempo, había otras profesiones que me interesaban pero prefiero no mencionarlas ahora jajaja. Fantasear con la idea de viajar a otros planetas y hacerme amigo de los extraterrestres era un pasatiempo habitual.

Durante mi infancia, mis juguetes favoritos fueron (indiscutidamente) los Legos. Me encantaba armar cosas con Lego y podía pasarme horas jugando solo en el piso. Me acuerdo que mientras algunos primos (amantes de los legos también) preferían armar castillos medievales o jugar con caballeros y dragones, yo estaba fascinado con armar naves espaciales y con imaginar universos futuristas, etc.

Recuerdo que, antes de que las películas de Star Wars estuvieran tan de moda -ahora veo la imagen de los soldados imperiales en todos lados! En pañales, botellas de cerveza y hasta en el papel higiénico!- yo jugaba con muñecos Jedis y con las naves espaciales de dicha película cuando terminaba el colegio. Tenía mi colección en una caja de zapatos que escondía en mi mochila para jugar después del colegio. Un amigo, Federico Ambrosetti, tenía también una colección de naves y “figuras de acción”. Cada tanto, nos juntábamos para jugar juntos.

También comparto esta pasión con mi padre, quien se leyó prácticamente todo sobre el tema y con quien cada tanto filosofamos sobre estas cuestiones. Por otro lado la serie Star Trek me resulta increíblemente fascinante… ¡Ufff me fui por las ramas!

Resumiendo: me encanta la exploración espacial, me fascina pensar sobre el viaje a otros planetas y el contacto con nuevas formas de vida. Me encanta y quiero compartir este post con vos.

El MUSEO…

Lo primero que uno ve es un parque común y corriente con un monumento altísimo. Entonces, uno se pregunta… ¿y en donde está el museo?

Resulta que el museo está bajo tierra y es por eso que no se ve. Además la entrada es pequeña y discreta.

En superficie, es decir, en la plaza, uno puede ver las estatuas y los bustos de los cosmonautas más famosos (Yuri Gagarin, Alexei Leonov, Valentina Tereshkova, etc). También hay estatuas de los científicos más prestigiosos de la carrera espacial rusa (Kostantin Tsiolkovsky, Sergei Pavlovich Korolev, etc).

Museo de la Cosmonautica Moscow

Monumento a los conquistadores del espacio: un cohete elevándose hacia el espacio. La estructura esta recubierta de Titanio lo cual le da un aspecto retro y futurista al mismo tiempo.

Una vez dentro, uno puede aprender sobre la historia de la exploración espacial y sobre el cosmos. Básicamente se exponen trajes espaciales, maquetas de los diferentes cohetes y naves espaciales, capsulas, sondas, satélites, objetos de todo tipo, fotografías, etc.

Por supuesto hay muestras permanentes y otras que van cambiando o rotando cada tanto.

NIÑOS POR DOQUIER

Tuve la oportunidad de ir 3 veces al museo -y si, cuando a alguien le gusta algo…-, una vez pagué y las otras dos veces entré gratis gracias a un amigo.

Me sorprendió la cantidad de niños que vi. Los estudiantes visitan este museo de forma constante y es común ver grupos de escolares yendo y viniendo todo el tiempo.

En una ocasión me acerqué a un grupo de niños para intentar aprender algo del guía. Mi corazón casi explota de emoción -eran mis primeros días en Rusia y estaba aprendiendo ruso- cuando me di cuenta de que podía entender lo que el guía estaba diciendo en ruso.

Él les estaba explicando a los niños el funcionamiento de una “capsula soyuz”. Les dijo enfáticamente y dramatizando su actuación -movía las manos y hacía caras, ¡era un showman!:

“la capsula soyuz no es una nave espacial para pasear por el espacio, tampoco es una casa para que los cosmonautas vivan allí, solo cumple la función de catapulta, de poner a una persona en el espacio”.

uno de los cuantos Guias con niños5117

Un grupo de niños con su guía.

Me impresionó ver la capsula en la que viajaron al espacio Belka (ardilla) y Strelka (flechita). Estas perritas callejeras entraron en órbita el 19 de agosto de 1960 y se convirtieron en dos de los primeros seres vivos que fueron al espacio y volvieron con vida. En la misma misión y en la misma capsula hubieron otros pasajeros de lo más insólitos: un conejo, 42 ratones, dos ratas, plantas y hongos. Todos volvieron con vida.

belka y strelka capsula

Belka y Strelka dentro de su capsula.

Antes de que el hombre pudiera viajar por primera vez al espacio, hubo una gran cantidad de insectos y animales (mayormente ratones, perros y monos) que “despejaron” el camino. Si bien la mayoría sobrevivió, algunos nunca olvidaremos a estos nobles animales que murieron solos en el frio espacio.

El caso más conocido es el de Laica. Esta perrita callejera y moscovita, fue el primer ser vivo en orbitar la tierra (3 de noviembre de 1957) pero también el primer can en morir en el desolador espacio. Hubo muchas reacciones y protestas en Europa por este incidente. En consecuencia, la Unión Soviética canonizó y ensalzó a Laica ubicándola en un lugar de honor.

Olesya Turkina, autora del libro “Space Dogs” (2014), calcula que el total de perras lanzadas al espacio por la Unión Soviética fueron alrededor de 50. Literalmente una gran flota de canes estelares.

ALIMENTOS EN EL ESPACIO

Dentro del museo, hay varias exposiciones y vidrieras relacionadas con la “alimentación en el espacio”. Uno puede ver los productos que consumían -y que consumen actualmente- los cosmonautas y también algunos dispositivos experimentales utilizados para producir alimentos en el espacio.

Fue fascinante para mí ver ese aparato con forma de pecera y poder leer en ruso las palabras “Sistema Oasis”. Woaaww!!! Eso que parece más un cacharro que un dispositivo para producir comida en el espacio fue nada más y nada menos que uno de los primeros intentos por producir alimentos fuera del planeta tierra.

sistema OASIS COLLAGE

Izquierda: experimentos botánicos / Derecha: Sistema OASIS.

En el museo había también, una foto de un pequeño árbol de limón y un diploma de la organización “Record Guinness”. Pude leer que los Soviéticos habían batido un record cuidando a ese árbol en una estación espacial, creo que en la Mir. En realidad, había varios diplomas de esta organización -los soviéticos archivaron muchos logros en aquellos tiempos. ¿Se imaginan un árbol frutal dentro de una estación espacial?

Más allá de los esfuerzos descomunales, de los recursos invertidos y del enorme trabajo intelectual, pienso que el éxito de la carrera espacial soviética se debió, también, a su audacia y valentía.

Cuando vi los cubiertos que se utilizaron en la estación espacial MIR -cucharas y tenedores comunes que, debido a la gravedad cero, estaban sujetados con un hilo también ordinario- no me quedó otra opción que concluir que fueron intrépidos, que se lanzaron a explorar lo desconocido temerariamente.

kit de cubiertos espaciales 5123

Cubiertos estelares. En realidad son iguales a los que hay en tu casa pero están sujetados por un hilo debido a la gravedad cero.

 

Ajedrez Cosmico

Ajedrez estelar. En realidad es igual hay que hay en tu casa pero tiene un sistema de encastre muy sencillo que permite que las piezas no salgan volando por toda la estación.

 Una pequeña historia que me gusta:

Como dije, las perritas Belka y Strelka volvieron vivas y sanas despues de su paseo por el espacio. Desde antes de que pusieran sus patas en el planeta tierra, ya gozaban de una fama internacional. Ellas fueron, nada más y nada menos, las primeras almas en orbitar el planeta tierra!!!

Fueron noticia. Estuvieron en los titulares de los diarios más importantes del mundo, se habló de ellas en todos lados y se fabricaron un sin número de productos con sus nombres e imágenes.

BELKA Y STRELKA FAMOSAS

Izquierda.: Belka y Strelka con el pianista estadounidense Van Cliburn. Derecha: propaganda soviética.

Ahora que todos estamos ubicados en el contexto, paso a contar una historia que no se aprende en los colegios.

Resulta que Strelka tuvo seis cachorros y, en 1961 Nikita Jrushchov le regaló una cachorra a Caroline Kennedy (hija del presidente John F. Kennedy). Esta cachorra se llamaba Pushinka, quien se enamoró (o calentó) perdidamente de Charlie (el perro del presidente) y tuvieron 4 cachorros juntos. Esta historia de amor -o pasión perruna- se llegó a catalogar como un romance en plena guerra fría.

Lo que más me gusta de este tipo de historia son esos pequeños gestos de humanidad en contextos complicados o de locura –o estupidez- colectiva.

Me gustó que Nikita Jrushchov le haya regalado una perra estelar a la hija del presidente de los Estados Unidos. Y que bueno que la familia Kennedy haya acogido con amor a este nuevo integrante.

Me gusta cuando los líderes políticos dejan de ser tan tarados y tan corruptos por un segundo para comportarse como seres humanos.

Hay cientos y miles de historias como esta en la carrera de la exploración espacial. De alguna manera, explorar el espacio es un desafío tan grande, que nos une y nos invita a trabajar juntos.

Museo de la Cosmonautica - Yuri Gagarin

Posando junto a la escultura del primer hombre en visitar el espacio: Yuri Gagarin.

Bueno, esas son algunas impresiones y anécdotas de mi visita a este particular museo subterráneo. Habrá más historias y más detalles en mi futuro libro.

Me fascina poder ver tan de cerca parte de la historia de la exploración espacial. Me emociona ver los humildes comienzos, los obstáculos “imposibles” de sortear y también, me emocionan esos grandes logros que llenaron de gloria no solo a un país, sino a toda la humanidad.

FIESTA LATINA EN RUSIA

BAR LATINO RUSIA 2332

 

Victoria me invitó a bailar a un “bar cubano” con sus amigas del trabajo.

Yo, por mi parte, invité a un amigo argentino, Ricardo, y a una amiga rusa que habla español muy bien, Irina. Ricardo, a su vez, vino con Victor, otro ruso que habla español perfecto.

piteri pit 2251

Yendo al bar cubano con Victoria y sus amigas (San Petersburgo, Rusía).

Por cierto, ¿mencioné que el idioma español está de moda en Rusia? Es sorprendente la cantidad de gente que estudia o habla español aquí, y es sorprendente la cantidad de escuelas en las que se enseña el idioma español (a elección, pues pueden elegir otros idiomas también).

Volvamos a la fiesta. Éramos muchos. Entre las amigas de Victoria que no dejaban de llegar y mis invitados tuvimos que cambiarnos a una mesa grande.

El lugar era el típico “BAR LATINO” que uno puede encontrar en muchas partes del mundo. Había una barra de tragos, sillas y mesas sencillas pero coloridas, cuadros de Fidel, el Che, y algún que otro artista latinoamericano.

Los dueños son cubanos, pero en el staff hay colombianos, panameños y gente de países latinoamericanos. De hecho, había un exceso de personal que se abarrotaba en la barra, y que además de trabajar se divertía sacando a bailar a los comensales cada tanto. Ellos bailaban muy bien y sus movimientos eran atractivos para las mujeres rusas. Los rusos, en cambio, solo miraban el show desde sus mesas mientras tomaban algo.

El lugar estaba bien, pequeño pero cálido. Noté que la gente se sentía a gusto con la música y con la atmosfera. Acá en Rusia, a mucha gente -especialmente a las chicas- le gusta bailar ritmos latinos como la salsa, la bachata o el merengue, etc.

De nuestra mesa pocas personas se animaban a bailar. Primero por timidez, pero también (y quizás mayormente) porque no habían muchos valientes que sacaran a las chicas a bailar. Pasó un rato para que los latinos presentes se activaran y comenzaran a revolucionar el lugar.

Esa noche estuvo repleta de personajes llamativos, graciosos y también olvidables.

Sin dudas, el personaje de la noche fue un panameño que era exactamente igual a Homero Simpson pero en versión chocolate.

IMG_2325

Homero Simpson -versión latina- seduciendo con su baile. ¡Que país generoso!

Era un personaje querible y a su vez algo -o muy- detestable.

Querible porque era simpático y gracioso. Detestable, porque ya siendo un tipo grande (unos cuarenta y largos) es bastante inmaduro y, fuera de cámara, se refería a las mujeres de forma muy degradante y deshumanizante. Corto acá y después volveremos con este personaje polémico.

Las conversaciones transcurrían en ruso, inglés o español, dependiendo de cada persona y de cada grupo. Entre los tragos más solicitados estaban la caipiriña y el mojito cubano, aunque claramente la cerveza tenía el monopolio en la mesa.

La gente bailaba, conversaba, la pasaba bien.

Cada tanto se escuchaba al panameño gritando: “¡Diii Jayyyy! ¡¡¡Pon música pal culeo!!! ¡¡¡Pon música pal culeoooo!!!”

El DJ no le prestaba mucha atención y de hecho era algo antipático. Y ahora que lo recuerdo, ¡se parecía a Obama!

El panameño sacó a bailar a cada una de las amigas de Victoria durante toda la noche. Eso estuvo bien porque el tipo encendió la fiesta y animó a la gente a bailar. Era un auténtico “show man”, no solo bailaba bien sino que también era gracioso y divertido.

Otra vez se escuchó: “¡Diii Jayyyy! ¡¡¡Pon música pal culeo!!! ¡¡¡Pon música pal culeoooo!!!”

Obviamente lo decía en español, por eso el 99% de los rus@s no lo entendían.


Dentro del grupo con el que salí había dos chicas rusas con las cuales tenía buena conexión y que me parecían muy atractivas. Nuestra relación es de amistad pero no voy a negar que tengo interés por ellas.
La cuestión es que, me daba un poco de vergüenza bailar ritmos latinos en un lugar en donde había latinos que sí saben bailar y que la descosen en la pista. El bailar cerca de ellos hace que uno parezca un jubilado de 80 años bailando el “carnaval carioca” en el casamiento de alguien.
Mmm… bueno, en realidad, ese no era el problema. La verdad es que me daba un poco de vergüenza o de timidez bailar con cualquiera de las dos chicas que dije que me interesaban.
Logré soltarme un poco más y baile no solo con ellas y sus amigas, sino que también animé un poco la fiesta junto con los otros latinos.
En un momento estaba intentando bailar reggaetón con una de las dos chicas en cuestión y… no me podía soltar lo suficiente para bailar “bien pegao” como dicen los amigos del Bar. No me salía, no me animaba, me veía y me sentía ridículo.
A su vez, tenía que concentrarme muchísimo en no escuchar las letras de reggaetón. Un mínimo error y esas letras podrían colapsar mi sistema nervioso central, haciendo que me desplome en el piso y que quedara ahí tirado, sin fuerzas para defenderme de las contingencias de la vida.
En conclusión, cuando finalmente pude ser más tolerante con este género (?) musical y menos cagón (¿o más valiente?), todo encajó mejor y me encontré bailando reggaetón bien pegado. Debo confesar que no se veía ni se sentía mal, al contrario, se sentía muy bien y hasta recibí elogios sinceros por mi performance.
Gracias al reggaetón pude conectarme más con esta chica y… lo demás es información ultra clasificada que posiblemente se dará a conocer el libro sin lujo de detalles.
Ahora entiendo por qué la gente baila reggaetón!!! Woaw! Uno aprende cosas nuevas todos los días.

Otra vez, ese panameño (a veces insoportable) gritando como un loco: “¡Diii Jayyyy! ¡¡¡Pon música pal culeo!!! ¡¡¡Pon música pal culeoooo!!!”

El DJ, que no solo se parecía a Obama en aspecto sino también en las expresiones: tenía esa cara de desidia (o de orto) característica del ex-presidente norteamericano o del dibujo animado “Droopy”. Seguramente por tener que soportar los pedidos del panameño (¡alto hinchapelota!).

La fiesta se encendió. Todo el mundo estaba bailando, riendo y pasándola bien. El lugar era pequeño y conversé con todas las personas en ese bar, sobre todo con los latinos. Hasta puedo decir que trabé amistad con el panameño y con gente del staff.

En un momento, salí a afuera para tomar aire fresco y ahí estaba Homero Simpson versión latina. Estaba solo fumando un cigarrillo.

Tuvimos la típica “conversación de hombres”: hablamos de las chicas que había esa noche, me contó historias del bar y también algunas conquistas amorosas, etc.

Todo estuvo bien hasta que el tipo, tan agradable y gracioso, mostró una faceta bastante desagradable.

Se refería a las mujeres de forma muy degradante y deshumanizante. Voy a recortar algunas partes de aquella conversación:

Joan: -¿Has visto a la hembra de pelo rojo? Bueno, estuvimos bailando así bien sabrosito y todo, pero no aflojaba. Cuando fue pal baño, la esperé afuera y cuando abrió la puelta me metí rápido, puse traba y la besé. Hasta ahí todo bien, después le baje el corpiño y… -usen su imaginación-. Pero al rato dijo: “Solo bailamos, ¡¡¡solo bailamos!!!” Y se me escapó. Ya tenía la pinga lista pa metérsela.

-¿Estabas por hacerlo en ese baño?

-¡Eh, que tu no sabe’! A ese baño nosotros le decimo el cojedero, ahí ha pasado de todo. Si e’ pequeño, pero bueno, te tira al piso y hace lo que quiera.

-Che, ¿pero estabas por tener sexo sin protección?, ¿no usas protección vos?

Joan se enderezó, llevó su cabeza ligeramente hacía atrás, y extendiendo los brazos con el cigarrillo en una de sus manos me dijo: “¡Noooo hermano yo no uso protección!”.

-¡Pero mirá si dejas embarazada a una mina o si te contagias algo!

Otra vez, infló el pecho y extendiendo los brazos -como excusándose- me dijo: “Mira hermano, te voy a decir algo, aquí en Rusia el aborto e’ legal y gratuito”.

“Legal y gratuito”, repitió.

Yo me quedé con la boca abierta, no podía creer lo que estaba escuchando. Siendo un tipo grande, de unos 40 y largos, era mucho peor que un adolescente irresponsable, era un tipo totalmente inescrupuloso. No le importaba nada la otra persona.

Fumó su cigarrillo una vez y se apresuró a agregar algo más:

-Mira hermano, eso del embarazo no e’ problema aquí. De lo que te tiene que cuidar e’ de la’ enfermedades. Y yo, con la experiencia que tengo, ya sé cómo son los culo’. Sé cuándo un culo esta borracho, cuando un culo quiere bailar, cuando un culo quiere cojel, o cuando un culo está enfermo”.

Mientras hablaba yo lo miraba con los ojos bien abiertos, no podía creer lo que estaba escuchando. Se refería a las mujeres con el nombre genérico de “culo”, como si una mujer -¿hay algo más bonito en la galaxia?- fuera solo un agujero, un pedazo de carne, o un objeto. ¡Que horrible! Estaba realmente incómodo y hasta enojado, hace mucho tiempo que no participaba en una conversación así. Y él seguía como si nada:

-¿Cómo sabes cuándo un culo está enfermo? Bueno, ¡e’ fácil! Metes tus dedos en la vagina y si huele a pescao es porque ese culo está enfermo, ¡y mejor vete de ahí! ¡Te vas de ahí!

Yo estaba en silencio. No es que estuviera shockeado ni impresionado pero me agarró con la guardia baja. No esperaba escuchar semejantes barbaridades del bailarín de la noche. Y para colmo, el tipo, como si yo estuviera interesado en tomar notas de su consejo siguió repitiendo:

-Tu solo mete lo dedos, si huele mal ¡mejor vete de ahí!

Dentro de mí: “¡Ahhhhhh por favorrrrrr! ¡¿Qué hago acá y qué hago en esta conversación?!”. Corté antes de perder la cordura y me fui para adentro.

-Bueno Joan, muy interesante la conversación y gracias por los consejos.

-Por favor mi hermano, ¡pa’ servirle!

***Antes de seguir –y para que no digan que soy un exagerado- tengo que decir que escribí solo un 20% de las barbaridades que dijo, el resto… simplemente no puedo reproducirlo, es realmente aberrante.


Tengo que decir que esa noche, cuando llegué a mi casa, estaba algo furioso. Me molestó mucho la forma en la que se refirió a las mujeres: “Un culo”. ¿Qué le pasa? ¿Cómo un tipo de más de 40 puede ser tan imbécil y maleducado?. A su vez me enojé un poco conmigo mismo, pensé: “¿Tendría que haber dicho algo?, ¿Hubiera cambiado algo o solo me hubiera ganado la enemistad de todo el staff por ‘moralista’?, ¿Estoy exagerando o me estoy loco?”, etc.

Volviendo a la fiesta…

Decidí que yo estaba en plan de pasarla bien, a causa del trabajo no había tenido tiempo de salir de fiesta y esa era la primera noche en que salía a bailar en San Petersburgo.

Una amiga se fue más temprano para no perder el metro. La acompañé hasta la calle para despedirla y cuando volví al bar, estaba otra vez mi “amigo” fumando en la entrada. Me dijo con su tonada panameña+cubana+sabe quién qué más:

-Oye hermano, ¡esa sí que está bien guapa! Cometiste un error en dejarla ir.

-¿Por qué?

-¡Porque ella quiere contigo! ¿No te diste cuenta? Esa mujel tiene los ojos del culeo.

-¿Los ojos del QUÉEEEE…..?

-¡Los ojos del culeo! ¡Significa que ella quiere culear contigo hombre! Yo me di cuenta, cuando te mira, te mira diferente.

O sea, el tipo estuvo observando a todo el mundo toda la noche y encima da consejos gratis.

-Aaahhhh…. “los ojos del culeo” -repetí lentamente con sarcasmo-, primera vez que escucho ese término. Gracias Joan por la información. Me voy para adentro con mis amigos.

IMG_2329

El panameño era implacable, se la pasó bailando y seduciendo -o intentando seducir- a todas las chicas del lugar. ¡Que país generoso!

De nuevo en la fiesta:

Una vez adentro y tomando un mojito en la barra, se me acercó un cubano y con una voz súper gruesa me dijo:

Lázaro: -Oye, el rebaño con el que has venido está bien bueno.

Yo: -Si son bonitas, pero no las conozco a todas, son amigas de mi amiga Victoria.

-Mira hay una chica del grupo, la narigona de allí -señaló discretamente-. Me gusta mucho, cuando bailo con ella… no sé… la siento bien sabrosita ¡tu sabe!

-Ajam…

-mira, yo me tengo que ir por una pal de horas y vuelvo, tengo que compral cosas pa’ la cocina. ¿Tu puede anotalme su teléfono y dejalmelo aquí en la barra?

-Brother, pienso que podes pedirle el teléfono vos mismo. Sos un tipo grande, bailas bien, sos carismático. Dale pedile vos que a lo mejor te lo da.

-Si puedo, pero mejol se lo pide tu mi hermano, tu ere’ su amigo. Me lo deja´ aquí en la barra y tú me va a hace’ feli’.

Al igual que los otros latinos de esa noche, este hablaba algo que supuestamente era español. Trato de escribir las conversaciones con la mayor fidelidad posible pero por más que intento no me sale igual.

Palmadita en el hombro y se fue. Dentro de mí: “¿Qué le pasa a esta gente?”

Una situación tragicómica más:

Ya al final de la noche. En medio del bailongo. Se me acercó un chico simpático -creo que ecuatoriano pero no sé- que no trabajaba ahí y salió para divertirse al igual que el resto. Pienso que se animó a hablarme porque notó que soy un tipo sociable y que hablaba con todos.

Se me acercó mientras estaba bailando con mi grupo y con el ruido de la música de fondo me dijo:

-Oye, disculpa pero tengo que hacerte una pregunta.

-Dale bro, no hay problema.

-Pue… lo que pasa es que… me está fallando la aleta y…

-¿¿¿Te está fallando la QUÉEEEEE???

– ¡Que me está fallando la aleta! –gritó-. E’ decir ¡que bailé mucho y necesito desodorante! ¿Tu tiene pa’ prestarme?, ¿O alguien de tu grupo?

Dentro de mí sentía una mezcla de querer explotar de la risa; me dijo: “me está fallando la ALETA”, -¡¡¡como si fuera un pez!!!- Y por otro lado estaba desconcertado por lo creativa que puede ser la gente cuando usa el idioma español. Lamentablemente no pude ayudarlo.

El prematuro festejo del panameño:

De fondo, una vez mas escuchó: “¡Diii Jayyyy! ¡¡¡Pon música pal culeo!!! ¡¡¡Pon música pal culeoooo!!!”

Me acerqué a la barra en donde se aglutinaban los latinos y el panameño estaba festejando (él solo) sus “conquistas amorosas parciales”; después de bailar con el 98% de las chicas del lugar consiguió que un par le sonrieran, lo cual estadísticamente no es meritorio.

Él estaba contento, pues sabía que quizás esa noche tendría chances de alcanzar una victoria, y es por eso que gritó al aire: “¡¡¡HOY COMEMO’ POLLO SEÑORES!!! ¡¡¡HOY COMEMOS POLLO!!!”. Gritaba extasiado mientras golpeaba la madera de la barra con sus dos manos como si fuera un tambor.

Yo no sabía exactamente a qué se estaba refiriendo, pero en mi ingenuidad y por mis ganas de socializar agregué: “¡¡¡POLLO CON FRIJOLES!!!”, lo dije sonriendo, acordándome de una canción de salsa con esa letra.

El me miro decepcionado y se llevó una mano a la frente. Me dijo: “Lo que pasa e que tu no sabe lo que significa COMER POLLO”, “Significa que esta noche vamos a ¡¡¡COJEEEEELLLL!!!” –gritó eufórico!-.


¿Cómo cierro este post? A ver… Conclusiones:

  • Ir a un bar latino en Rusia es una diversión garantizada.
  • Te encontrarás con personajes divertidos y con personajes olvidables.
  • Qué mal que hablan algunos latinos (millones lamentablemente). El idioma español es tan lindo, ¡¡¡hay tantas palabras hermosas y magnificas!!! , ¿Por qué usar palabras tan pobres cuando tenemos un idioma tan rico?, ¿Por qué hay gente que usa palabras incompletas cuando pronunciar la palabra entera suena mejor?, etc.
  • Si bien fui muy duro con el panameño, tengo que reconocer que al menos el vago es auténtico, se muestra tal como es sin ningún filtro. Yo en cambio soy más reservado y diplomático, y me imagino que si fuera más sincero como él, quizás no le caería bien a todo el mundo (viene bien autocriticarse para crecer, pero no siempre es fácil).
  • Definitivamente cuando vuelva a Argentina voy a retomar las clases de salsa y ritmos latinos. Es una música hermosa que vale la pena aprender a bailar y a disfrutar.

LOS CAMPAMENTOS EN RUSIA

campamento en Rusia BEST BEST 1997

 

Tuve la oportunidad, otra vez, de trabajar en un campamento para niños. Pero esta vez en invierno y no en verano.

En Rusia es común y frecuente que los niños vayan de campamento con el colegio o con empresas privadas que brindan este servicio.

Actualmente, “ir de campamento”, forma parte de la cultura rusa. Es una experiencia muy especial, sobre todo para los niños y los más jóvenes.

Me llamó la atención las diferencias entre Argentina y Rusia con respecto a este tema.

En general, no todos los colegios Argentinos organizan campamentos. Y si lo hacen son de corta duración, es decir, de 1 o 2 noches máximo.

La experiencia dura poco y generalmente uno se la pasa jugando al fútbol, al vóley, etc., y comiendo de una gran olla popular en donde alguien cocinó pasta o guiso.

No hay ningún trabajo intelectual o actividades realmente interesantes, solo deporte y guiso. Y si tuviste la mala suerte de ir a un colegio católico, te pudo haber tocado alguna que otra clase de adoctrinamiento en algún tema religioso.

Obvio, uno la pasaba bien también: compartiendo la carpa o la cabaña con amigos, haciendo un fogón y conversando hasta altas horas de la noche, y a veces te tocaban profesores copados que organizaban juegos como el “grillo” o “la búsqueda del tesoro”, etc.

Pero en cualquier caso, no hay un verdadero esfuerzo ni trabajo profesional; a los pibes solo se les revolea una pelota y un plato de guiso. Estoy seguro de que muchos profesores no se dan cuenta del valor de esta actividad y de lo que puede generar en la vida de los niños.


En Rusia, los campamentos son largos. Pueden durar desde 1 semana (mínimo) hasta 1 mes. Es común que al mismo campamento vayan niños de distintas escuelas, de diferentes edades y partes del país, etc.

grupo mas chico smart holidays 2017 1728

Trabajando con el grupo de los mas chicos. Campamento de invierno 2017 de Smart Holidays.

Tanto en verano como en invierno, los niños se alojan en “cabañas” que no son de madera sino construcciones de dos plantas donde no solo duermen sino que tienen salones para atender una gran variedad de clases y actividades. Sorprende lo equipados que están algunos lugares; por ejemplo, en el último campamento al que fui, había un restaurante enorme (acá le dicen “cantina”), karaoke, discoteca, sala de teatro y cine, canchas para casi todos los deportes y hasta un mini-hospital que funcionaba las 24hs, etc, etc.

los chicos con la teacher 1952

En Rusia los niñ@s adoran a sus profesores y los respetan. Ellos se ganaron ese respeto porque dedican muchas energías y esfuerzos para que los chicos tengan una experiencia inolvidable. No se trata de tirarles una pelota de fútbol y que se arreglen.

¿Lugar?

Comúnmente lejos de la ciudad, en medio del bosque. Otras veces cerca de algún río o lago, pero siempre rodeado de naturaleza. Durante la Unión Soviética muchos de estos campamentos eran totalmente gratis y ahora, si bien hay que pagar, el precio es, sin discusión, accesible.

¿Qué hacen estos niños tan pequeños sin sus padres durante una, dos o tres semanas? ¡La pasan genial! Y generalmente repiten la experiencia año tras año. Es todo una industria y una cultura.

ejercicio de la cuerda floja

Campamento de ingles organizado por la empresa Planet English, Verano 2016

Me encantó ver como los niños se relacionaban libremente entre sí, en diferentes espacios. ¡L@s niñ@s en Rusia son geniales! Se comportan muy bien en clase, respetan al profesor y al mismo tiempo son activos en los juegos y actividades al aire libre. Son curiosos, siempre intentan hacer nuevos amigos y buscan una excusa para conversar -después cuando crezcan, es probable que sean menos sociables y que sonrían menos cuando están frente a un desconocido; esto lo desarrollaré mejor en otro artículo.

best best1840

Campamento de ingles de la empresa SMART HOLIDAYS. Invierno 2017.

Casi cada noche, hay una discoteca (¡Un boliche, con música de DJ, luces y todo el show!) para que los niños se diviertan y distiendan después del atareado día.

¡Qué curioso y que gracioso fue ver a los niños y no tan niños bailando en la discoteca! Algunos se mandaban unos pasos muy cómicos, otros trataban de impresionar a sus compañeritas con movimientos “cool”, algunos bailaban solos o en grupos, pero algo era compartido: todos se divertían. Incluso los tímidos o aquellos a los que no les gusta bailar tienen su espacio, ya que a metros del boliche había mesas de ping pong y juegos para que también se diviertan en lo suyo, pero sin aislarse del resto.

Había niños y no tan niños de entre 4 y 15 años por todo el boliche. Los profesores bailaban habitualmente entre ellos, y a veces había un profe por cada grupo de niños pequeños. No había conflictos ni problemas, todos estaban en la suya o pasándola bien con su grupo. ¡Tan pequeños y tan civilizados!

Morí de ternura cuando empezaron a pasar lentos!

Es LA oportunidad de los pre-adolescentes para tener algo de contacto con sus pares. Entonces, los valientes proceden a invitar a sus compañeritas a bailar lentos. En la mayoría de los casos hay acuerdo entre las partes, pero a veces hay algún que otro rebotado -recuerdo a un pibito de 10 años que después de ser rechazado en la pista se quedó exageradamente triste.

Generalmente la chica apoya las manos en los hombros del pequeño caballero, y él apoya las suyas en la cintura de ella. Otros más osados se atreven a bailar casi abrazados, con una sonrisa incipiente o explicita en el rostro. Otros, bailan bien abrazados y ruborizados de la vergüenza pero aun así, con una sonrisa dibujada en el rostro.

summer camp planet english 2016

En Rusia los profesores o los “camp liders” son activos y creativos. Piensan y planifican actividades, workshops y juegos cada día para los niños. Resultado: los niñ@s no solo se divierten sino que también aprenden cosas importantes y créanme que recuerdan estos campamentos para siempre en sus corazones.


TESTIMONIOS:

 

Valentín (15): “¡Me encanta ir de campamento! Voy de campamento todos los años y son mis vacaciones preferidas”

“¡Estos campamentos son excelentes! Muy buenos. Yo vengo desde hace 7 periodos, y está bueno porque acá podes hacer amigos que después conservas por mucho tiempo. Tengo dos amigos que hice en los primeros campamentos y hasta hoy en día hacemos cosas juntos, salimos al cine, jugamos video juegos, etc.”

“¡Acá podes hacer tantas cosas! Podes hacer nuevos amigos, encontrar el amor, hacer enemigos también, todo!”

-¿¡Enemigos?! ¿Algo así como ultra-archí-mega-enemigos? -le pregunté.

-Nooo jajaja, tampoco así, pero a veces uno puede hacer algún que otro enemigo.

 

Lilia (40 y pico): “Era totalmente gratis en la Unión Soviética, y la pasábamos muy bien por 1 o 2 semanas en el bosque. No solo nos divertíamos, hacíamos deporte y comíamos comida saludable en el medio de la naturaleza”.

 

Igor (35): “Fui dos veces, una cuando tenía 10 y otra a los 15 años. Buena experiencia. Acordate de que esos campamentos soviéticos nacieron con la idea de mostrar a los niños cómo sería la vida cuando se llegara al comunismo. Había reglas de comportamiento y se enseñaban buenos valores, el que se portaba mal se mandaba a la casa. Ahora los campamentos usan la estructura soviética con pequeñas modificaciones”.

 

Natacha Montenegro (27, voluntaria de la UN entre otras cosas. Es Suiza, pero trabajó en campamentos en Rusia): “algo lindo de los campamentos en Rusia es que los niños rusos son niños. Se ayudan amablemente entre ellos sin importar la edad o el sexo. Se divierten sanamente”

 

Anastasia (28): “Me encantaba ir de campamento, era salir de mi zona de confort, de mi lugar habitual, para encontrarme con un montón de niños de otras escuelas y de otros lugares de Rusia. Me encantaba conversar y comunicarme con los otros en los campamentos. Me acuerdo que iba con cestas a buscar frambuesas y hongos con mis amigos al bosque, todo era tan ideal”.


¿Que hacía yo ahí?

Me invitaron para trabajar como profesor de inglés. Tenía que dar 6 clases de 40min durante una semana. Había 14 grupos de 12 o 14 niños cada uno. Además de dar clases tenía que conversar con ellos en los recreos y siempre que pudiera, para que conozcan a alguien de otra cultura y para que me practiquen conversación. Estaba, simplemente, en mi salsa.


CUENTOS DE TERROR

La primera vez que conté cuentos de terror en un campamento en Rusia tuve un éxito parcial; en realidad todo salió bien: mis historias fueron bien recibidas y los niños me pedían que visite sus habitaciones para que haga mi show.

Pero un día cometí un error. Sin darme cuenta le conté una historia de terror a un grupo de niños de diferentes edades. Entré al cuarto y había poca luz, la profesora Bárbara estaba cantando canciones infantiles con los niños cuando Masha (María, 10 años) irrumpió en cuarto y dijo: “¡El profesor Pablo va a contar una historia de terror que esta buenísima! ¡Escuchen!”.

Había poca luz en el cuarto (solo una vela en el medio del salón) y no me di cuenta de que había un par de niños muy pequeños mezclados. Apenas si veía sus caras, era la atmósfera ideal para una historia horripilante. No voy a escribir acá los resultados ni detalles de ese incidente; solo voy a decir que esa noche dos profesoras se quejaron y antes de dormir escribí en un cuaderno: “No contar historias de terror en un campamento para niños nunca más”.

Pero no pude con mi genio, me di cuenta que contar historias de terror es algo que me divierte y que puedo hacer relativamente bien. También tengo recuerdos magníficos de las veces que acampé con amigos, y, estando en el medio de la nada, con las estrellas de fondo y el fogón de por medio, alguien se contó una buena historia de terror. Esas cosas uno no las olvida nunca más.

En fin, estando nuevamente en un campamento, me propuse contar historias de terror algunas noches, SOLO y únicamente a los más grandes.

¡Fue un éxito total! -¡Uffff! ¡Gracias a Dios o al universo! Ningún herido-. a los chicos les encantó y pienso que no se van a olvidar de esa historia nunca más, van a recordar ese momento como algo divertido y simpático que pasó.

Cuando terminé de contar la historia al grupo más grande (entre 13 y 15 años), les pedí que me dijeran del 1 al 10, ¿que tal estuvo?. Y les pedí que sean bien críticos, que no me ofendería sino que quiero mejorar. El promedio fue 9.

Nos despedimos, pero nunca me podía ir. Cada vez que amagaba para irme me hacían una pregunta, y otra, y otra. Querían conversar y saber más sobre Argentina. Después de pasarles la mano a cada uno, uno de los chicos me dijo: “Teacher Pablo, ¡you are the best!”

Yo: “¡Gracias, gracias!”

Y le pase la mano a otro, creo que a Iván (¡estaba muy oscuro!), y me dijo lo mismo: “Teacher Pablo,  you are the best!”

Tragué saliva, y le respondí: “¡Gracias Iván!

Y cuando cruzaba la puerta para irme, otro me dijo desde la cucheta del fondo: “Teacher Pablo you are the best teacher in the camp”.

Listó, morí de felicidad, ¡qué adorables son estos chicos!

el camapmento de noche1825

Parte del complejo durante la noche. Aquí los chicos están yendo a cenar.

 

Bueno, el campamento terminó. ¡Mil anécdotas! Acá solo un par (en el libro, habrá más). Después de haber pasado 10 días trabajando en el bosque con niños de todas las edades y partes de Rusia, no puedo más que agradecer estas experiencias y compartir las cosas positivas (y no tan positivas) que viví.

Desde hace varios años que trabajo con niños pequeños (y no tan pequeños) y, alegremente tengo buenas noticias: estoy convencido de que podemos y de que vamos a tener un mundo mejor. Solo es cuestión de trabajar por eso y de preparar lo mejor posible a las nuevas generaciones. Y “preparar” no solo en conocimiento técnico sino también en valores constructivos y darles mucho amor.

UZBEKISTÁN Y LAS PREGUNTAS MOLESTAS – PARTE 2

Samarcand de noche 9181

Titulo alternativo:  UZBEKISTÁN Y EL ÚNICO DÍA EN 8 MESES QUE ME CALENTÉ

Como conté anteriormente, a los uzbek@s les gusta conversar y preguntar cosas, y hay preguntas en las que son particularmente insistentes e insoportables.

Por ejemplo, en el post anterior les conté que si uno interactúa con un uzbek@ este va a formular sí o sí  la pregunta+auto-respuesta: ¿Qué haces acá? ¿Turista?

Pero hay otras preguntas con las cuales el 80% de los uzbek@s son implacables y que resultan extremadamente fastidiosas para un occidental.

Son preguntas relacionadas con el dinero y con lo material.

Una de las primeras cosas que te preguntan es ¿Cuánto es el sueldo promedio en Argentina?, y ¿Cuánto es tu sueldo?

Muchas veces te preguntan “¿cuánto ganas?” incluso antes de preguntarte tu nombre o tu país. Es algo curioso e incómodo. Imagínense que acaban de conocer a alguien en la calle, y a los 5 segundos lo primero que te pregunta es ¿cuánto ganas?; para mí, y creo que para el 70% de los occidentales, es un pregunta inapropiada, fuera de contexto y hasta molesta.

Los sueldos en este país son bajos y los buenos trabajos escasean, es por eso que mucha gente aquí está muy pendiente del dinero y de lo material. Piensan mucho en eso y hablan mucho del tema.


En mi segundo día en Uzbekistán, fui a comer a un restaurante con una familia Argentina que había conocido una semana atrás en Tayikistán. Antes de ordenar la comida siempre me fijo el menú y los precios, la verdad es que el restaurante era muy lindo y los precios muy bajos para el bolsillo de un Argentino.

La cena estuvo muy bien, comimos rico y variado. Cuando llegó la cuenta me di cuenta de que todo fue muy económico por suerte, pero… había un ítem que no sabía que era y que sumaron a la cuenta: no era mucho dinero pero quería saber que era.

-¿QUÉ ES ESTO? -Pregunté señalando el ítem desconocido en la factura.

-¡SERVILLETAS!, ¡Las servilletas también cuestan dinero! -dijo el mozo sonriendo con cara de “por Dios, ¡¡¡qué preguntonta!!!”.

¡Qué país tan raro!, No me cobran servicio de mesa pero me cobran las cuatro servilletas azules y miserables que había allí. ¡¡¡Cuatro!!!, ¡Ni 5 ni 7 servilletas! ¡¡¡Cuatro!!!


A diferencia del resto de Asia Central, en Uzbekistán la gente es menos hospitalaria y es difícil que te inviten a sus casas. Esto se debe a ciertos hechos históricos (la Masacre de Andijan en 2005 por ejemplo) y también a una ley relativamente reciente que prescribe que el extranjero tiene que registrarse en hoteles o hostels cada tanto, lo que dificulta la posibilidad de alojarse con los locales.

En este contexto, me las ingenié para no romper la ley y para alojarme con familias locales. Es así que pasaba dos o tres días con una familia, y luego me registraba por una o dos noches en un hostel económico. Repetí esta secuencia hasta el fin de mis días en el país.

NUKUS familia cerca 9760

La familia divina pero el señor de remera verde…

Pasé mis últimos días en la ciudad de Nukus, donde me alojé en la casa de Serik (42), Neska (42), Yandos (21), Gaujar (15) y Aya (2). También vive con la familia la mujer de Yandos, ella es la Kelin de la casa y se llama Yunduz (21).

La familia es encantadora con excepción del padre: alto hinchapelota y pariente cercano de los cavernícolas. Los miembros de la familia hablan cuatro idiomas cada uno (Uzbeko, Kazajo, Ruso y Karakalpako), son educados y agradables, en cambio el “jefe” de la casa, Serik, es más parecido a Homero Simpson que a un padre de familia típico de Asia Central.

No hubo día que no me preguntara por cosas materiales. Desde el primer momento me preguntó por el sueldo medio de argentina, por mi sueldo, ¡y no le bastó! También me preguntó (como una ametralladora) por el sueldo de mi padre, de mi madre, de mis hermanos y hasta de mis vecinos, ¡¡¡como si yo lo supiera!!!

Creo que en esos días hasta me preguntó por el sueldo del presidente de Argentina; información que en aquel momento no tenía actualizada y que, a mi gran pesar, no sació la curiosidad de Serik.

Tan insoportables eran sus preguntas y su presencia que me pasaba gran parte del día en la calle paseando, explorando y conociendo gente.


Una noche fui a una parada de taxi para volver a mi casa a la casa de la familia Uzbeka que me estaba alojando. Había un grupo de cinco taxistas, fumando  y conversando. Encaré al grupo y les dije: “Tengo que ir a esta dirección, 5000 COM, no más” (¡5000 COM es nada! Serían unos 17 Pesos Argentinos).

Después de regatear unos segundos, uno de los conductores me dijo que sí. Antes de irme, un taxista muy alto se me acercó y preguntó:

-¿De dónde sos?

-De Argentina.

-¡¡¡Ohhhh!!! ¡¡¡Woaw!!! ¡¡¡Cómo Messi!!!

-Sí, Messi es Argentino.

-Messi es rico -pienso que lo dijo como un enunciado.

-Sí, Messi es rico.

-¿Cuanto es el sueldo de Messi?

A esa altura el vago no sabía ni mi nombre, ni qué hacía en su país, ni nada, pero empezó con esa pregunta.

-No sé, Messi es multimillonario, ni él sabe cuánto gana.

-¿Y vos, sos millonario como Messi?

A ver… ¿cómo les explico? Tuve que bancarme las preguntas boludas de los uzbekos durante 29 días (eran mis últimos días en Uzbekistán) y a esta altura, cualquier pregunta boluda ya me agotaba y hasta me irritaba.

-No, no soy millonario como Messi.

-¿Cuánto es tu sueldo? ¿Mucho?

-No mucho.

Con una sonrisa de idiota y como si fuera mi compinche de toda la vida dijo:

-Ahhh… Daleeee… Decime a ver ¿cuánto es tu salario? ¡Exactamente!

-Mira, no tengo tiempo ni ganas de hablar con vos.

Mientras me subía al taxi destartalado, el taxista tan alto como idiota me decía riendo:

-¡Daleeee…. Decilo! Sos rico también, Siiiii… vos sos rico como Messi -lo dijo riendo y haciendo el “give me five” con sus colegas.

Una vez dentro del auto, estaba caliente. Creo que estaba tan enojado que me puse de color rojo y hasta me olvidé de respirar por unos segundos.

Quizás al que lee esto no le parezca para tanto, pero después de tener que tolerar conversaciones parecidas todos los días, ya estaba bastante harto -sí, yo que soy bastante tranquilo, me empezaron a sacar la paciencia-. Ese flaco me hizo calentar, pero no me salió mandarlo al carajo, primero porque no hizo nada con maldad -es así por su cultura y por lo que le tocó vivir-, y segundo porque no me sale natural putear a la gente -a un político corrupto puede ser, pero a la gente común no-.


Ya con la calentura que me generó este último pelmazo -“pelmazo”¡que buena palabra! – y con el fastidio acumulado de las bolu-preguntas de los últimos 29 días, fui a la casa de la familia que me estaba alojando para despedirme, pues después de la cena tenía que tomar un tren a Kazakhstan.

La casa estaba arreglada como siempre, pero se la notaba un poco más linda y radiante, seguramente debido a mi despedida.

La madre y la *Kelin prepararon una comida típica que nunca había visto, era como un “Beshbarmak” pero con una pasta en forma de monedas gruesas.

Durante la cena, les mostré algunas fotografías impresas y les dije que podían elegir dos como regalo. Al padre no le interesó o no me escucho, pero la hija adolescente eligió alegremente dos: una de mi hermana con su marido en un restaurante, y la otra de unos niños Correntinos jugando en la calle.

En la entremesa, todos estábamos echados en la alfombra y apoyados en los almohadones mientras hacíamos la digestión. Fue entonces cuando Serik empezó otra vez con sus preguntas insoportables.

Me preguntó, con mucho interés y desbordado entusiasmo: “¿Pablo, cuánto gastas por día?”, “¿Cuánto salió el pasaje de avión?”, etc, etc.

Respondí todas sus preguntas pero hubo una que me pareció rara y me hizo sentir incómodo. Me preguntó: “¿Cuánto dinero tenés ahora, en este momento?”

Ya me había hecho esa pregunta el día anterior, pero la esquivé y no la respondí. Ahora no podía ni tenía ganas de esquivarla, pero les voy a contar algo: yo ya estaba harto y cansado de las preguntas de Serik.

Como dije, estábamos todos en el living, echados y cómodos. Yo estaba mirando la televisión (había una película de Zombis) mientras tomaba té y conversaba con los demás. De alguna manera, me encontraba dándole la espalda a Serik, pues quería evitar que me mirara y me preguntara boludeces.

Cuando me hizo esa pregunta otra vez, me voltee furioso y lo miré fijo a los ojos con mucha seriedad (no podía disimular mi descontento). Le hablé sin levantar la voz pero con firmeza:

-Serik, ya me preguntaste eso ayer y la verdad no entiendo por qué te interesa tanto ni cuál es tu intención. No sé por qué te interesa saber cuánto dinero tengo conmigo en este momento. Pero te voy a decir algo: en el continente americano y en Europa, es muy inapropiado y de mala educación hacer este tipo de preguntas. Si no lo sabías, te lo digo ahora para que lo sepas. No le voy a responder y le pido que no me lo pregunte otra vez.

El tipo se quedó callado y confundido. Parece que le di mucha información junta por quedó como en cortocircuito y con los ojos desorbitados. Me respondió apresuradamente:

-Sí sí sí, discúlpame, entendí.

No sé cómo lo tomó pero se quedó en silencio por un buen rato. Disfrutar de la película de Zombis o del resto de la familia fue en vano, ya me hizo calentar y estaba colorado como un tomate, alojándome en la casa de un tipo que me hizo y me hacía sentir incómodo.

Increíblemente, 5 minutos después, Serik -como cambiando de tema para liberar la tensión- me señaló su televisor de plasma -sí, no tenían auto ni muchas cosas, pero tenían un plasma enorme- y me preguntó:

-¿En tu casa el televisor es así o más grande?

Como un Zombi y tratando de abstraerme lo más posible de la situación respondí:

-Tu televisor es un poquito más grande Serik, y definitivamente más nuevo.

Agradecí a todos por la comida y por el alojamiento, y después de regalar unos chocolates me fui a tomar el tren.

con el padre hinchapelota NUKUS UZ

Posando con uno de los tipos mas insoportables que conocí en mi vida

Ya en mi compartimiento y mirando al horizonte por la ventana del vagón, me sentí aliviado de estar viajando a Kazakhstan. Suspiré varias veces mientras abandonaba “el país de las preguntas molestas” y no por nostalgia sino porque sabía que estaba yendo a un mejor lugar.

“KAZAKHSTAN, DULCE HOGAR”

Tan pronto como crucé la frontera y puse un pie en Kazakhstan, me di cuenta de que nadie me hacía esas preguntas. Al subirme a un colectivo o a un taxi, nadie me preguntó -ni siquiera- “¿de dónde sos?”

La población de Kazakhstan tiene un nivel educativo y un estándar de vida considerablemente mayores al que tiene la gente en Uzbekistán. Pareciera que (a nivel poblacional, no me refiero a casos particulares) a mayor educación, la gente se mete menos en tu vida y es menos chismosa. Al contrario, con menos educación, la gente se mete más en la vida de los demás y florecen ciertos hábitos desagradables como el chusmerío o la envidia, etc.

Estaba contento de visitar este país por segunda vez. Ya me imaginaba aventuras en nuevas ciudades, y sonreía con el solo hecho de pensar en que visitaría a varios amig@s otra vez.

A su vez, los días siguientes fueron días de recogimiento y reflexión. Pensé mucho sobre lo que me había dejado Uzbekistán y sobre lo que escribiría de aquel país en mi futuro libro. Hay que ser muy cuidadoso con lo que uno escribe y ser lo más imparcial posible.

Los viajes nos enseñan cosas: siempre trato de mejorarme como persona y de preocuparme solo por las cosas que son realmente importantes; pero esos días en Uzbekistán me enseñaron que todavía me falta mucho por aprender, y que tengo menos paciencia de la que pensaba.

Voy a contarles mis conclusiones en otro post, aquí solo quiero contarles esta anécdota de la cual todavía no puedo reírme, pues tengo que esperar un tiempo más para poder recordarla como algo gracioso. Nos vemos!

 

*Kelin: en las familias musulmanas -al menos en Asia Central-, es el nombre que se le da a una mujer que esta casada y que vive en la casa de sus suegros junto a su marido. Ser Kelin significa que uno vive con su marido en la casa de sus suegros y que tiene ciertas obligaciones y responsabilidades, por ejemplo: cocinar y limpiar no solo para su marido y su familia, sino también para sus suegros. Hay chicas que se sienten orgullosas de ser Kelin pues es parte de su cultura, y otras más modernas a las que no les gusta la idea.